La palabra no nos acompaña durante toda la vida, pero muchos no conocen la importancia de poner límites. Con el paso de los años, saber decir no se convierte en algo muy importante para el desarrollo personal. Si te preguntas, ¿Cómo poner límites? El término no juega un papel fundamental.

Aun así quizá te asalten algunas preguntas y sentimientos: ¿Te sientes mal por decirlo? ¿No querías hacer algo y lo has acabado haciendo por miedo? Si has respondido que sí, este artículo sobre la importancia de decir no es para ti.

El miedo a decir que no

Para poder profundizar en ese miedo, tenemos que hablar de un concepto clave: la asertividad. Este término se refiere a la habilidad social para poder expresar nuestras ideas o emociones de manera clara, respetuosa y sin ofender a la otra persona, por lo que juega un papel fundamental a la hora de marcar los límites para saber cuándo decir que sí y cuándo decir que no.

Cuando hay un problema de asertividad, detrás suele estar una falta de autoestima y un miedo a ser rechazados si decimos no al plan que se ha propuesto. Esto puede provocar que nos surjan una serie de pensamientos que giran alrededor de estas ideas y que nos llevan a decir de manera casi automática como mecanismo de defensa.

Otro motivo puede ser el miedo a perderse cosas, también conocido como FOMO, en auge desde la aparición de las redes sociales.

Lo más importante a la hora de saber decir que no es el manejo de la culpa: no se puede caer en el miedo a ser rechazados o excluidos por decir no y en obsesionarse con la imagen que damos de nosotros mismos.

Saber decir que no es un derecho que todas las personas tienen sin tener que sentirse culpables por decirlo; por ello, también es importante conocer tus prioridades y no anteponer las necesidades de los demás por encima de las tuyas.

Cómo ponerse límites

Por qué me cuesta decir no

Para conocer más acerca de por qué te cuesta decir que no, vamos a ver las causas más comunes.

La inseguridad ti mismo

Una persona con inseguridad en sí misma no cree en sus propias habilidades y valías. Esto puede tener consecuencias negativas a la hora de mantener relaciones sociales con otras personas porque le costará tomar una decisión que vaya en contra de la mayoría de la gente para así agradar a todo el mundo y no sentirse excluido.

Miedo a ser rechazados

Otro aspecto es el miedo a ser rechazados por decir que no. Esto puede venir provocado por situaciones pasadas en las que habías dicho que no y has sufrido rechazo e incluso comentarios negativos por expresar tu opinión de no querer hacer algo. Esto puede llegar a ser un detonante para no saber decir que no cuando no quieres hacer algo.

Agradar a los demás

Querer agradar a todo el mundo puede llegar a ser un problema, ya que si a todo el mundo le dices que por el hecho de no sentirte excluido y para no perderte nada, cuando no te apetezca no te atreverás a decir que no por miedo a que la gente se enfade contigo.

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Aprender a decir no

La palabra no de por sí es algo complicada porque, en muchas ocasiones, se asocia con comportamientos negativos. Por ello, la forma en que lo dices juega un importante papel.

Te recomendamos que practiques la asertividad para aprender a expresar lo que piensas manera clara, respetuosa y sencilla.

Además, te damos algunos consejos para aprender a decir que no:

No empático

Este tipo de no utiliza la asertividad para no herir los sentimientos de la otra persona.

No razonado

Da una serie de razones para justificar el comentario negativo.

No con opción a futuro

Se dice que no, pero se deja una puerta abierta por si se puede realizar en otra fecha.

No indagatorio

Es la forma de decirlo, pero ofreciendo una alternativa que guste a las dos partes.

No aplazado

En vez de dar una respuesta ya, se pide tiempo para pensarlo.

Si crees que te cuesta decir que no y ves que cada vez confías menos en ti mismo, te recomendamos hacer una consulta en terapia psicológica en Valladolid donde te ayudaremos a enfrentarte al problema y buscar una solución.